Lo más pedido son los gelatos —hay quien destaca el de gianduia—, el pastel de zanahoria y un croissant con buen café para arrancar la mañana. Además de la repostería y los panes que salen frescos cada día, la carta cubre desayunos completos, sándwiches y, desde las 11 de la mañana, pizzas, pastas y platos típicos. Alguien echó de menos más variantes de gallo pinto.
Hay mesas adentro y en una terraza relajada que a veces se llena, y la fila de los gelatos puede ir lenta en hora pico. Está en el corazón de Marina Village y es de acceso público: no hace falta alojarse en Los Sueños, solo entrar al resort y seguir hacia la marina. Los gelatos no figuran con precio en la carta, así que conviene preguntarlo antes de pedir: hay quien los encontró caros. Una parada cómoda para desayunar, almorzar o tomar un café en Herradura.