La comida es accesible y buena para ser un hotel sobre la playa, y el personal habla inglés fluido — un detalle que varios huéspedes agradecen puntualmente. Es pet-friendly, tiene dos piscinas, y algunas noches organizan eventos de surf nocturno con buen ambiente.
Está justo frente al mar, con vista al atardecer y reflectores sobre las olas de noche — la ubicación en Playa Hermosa es el gran punto a favor, a pasos de la arena y con la Pura Vida costarricense bien presente en el trato del personal.
En Restaurante Vivace, la esencia de la cocina italiana se fusiona con sabores costarricenses e internacionales para crear momentos inolvidables, con ingredientes frescos, una atmósfera frente al mar y atardeceres de ensueño sobre el Pacífico. Abierto también al público externo. Se puede reservar mesa sin estar alojado en el hotel.
Una experiencia frente al Pacífico, acompañada de cócteles al atardecer, cerveza bien fría y una vista excepcional de la puesta del sol en Playa Hermosa.
Una experiencia junto a la piscina principal, con cócteles tropicales, bebidas refrescantes y bocadillos ligeros servidos directamente en tu camastro.
Cada mañana, el aroma del pan recién horneado da la bienvenida al nuevo día. Panes, croissants, repostería y postres se elaboran en casa con ingredientes frescos y cuidadosamente seleccionados, para disfrutar durante el desayuno, saborear en cualquier momento o llevar a casa.