Lo que más se repite en Vida Asana es la comida: mayormente vegetariana y vegana, siempre sabrosa, tanto que el chef compartió algunas recetas con un grupo al despedirse. Las dos shalas son lo bastante grandes para un grupo y muy relajantes, y las habitaciones están bien equipadas.
El personal logra estar presente sin invadir, y hay gatos adorables. El lugar queda tierra adentro, en Playa Hermosa: la playa está a unos 8 minutos en carro, y hay bicicletas para ir.
Retiros personales y para grupos en el centro, a minutos de la playa de Playa Hermosa.