Lo que se repite en las mesas satisfechas es el gyro de res —una comensal sin gluten lo pidió sin pan pita, algo que conviene confirmar con el mesero— y la carne en general: un especial de lomito con camarones y verduras, donde lo que más gustó fue la carne. Otra mesa se sorprendió por lo rápido que llegaron los platos a media tarde, por el pescado fresco y por las porciones completas. El lugar es limpio, con aire acondicionado, una decoración que transmite calma y estacionamiento.
Las opiniones no son parejas. Una mesa de ocho que volvió tras el cambio de local cuenta un servicio frío y una cocina insípida; otra pidió una pasta con almejas que no parecía hecha en casa, picante y con muchas conchas vacías, y una corvina que no le pareció fresca, y dice que el precio no se justificó. Está en la Av. Pastor Díaz, contiguo a la entrada del Hotel Tangeri, en Jacó, y abre todos los días de 12:00 m. d. a 10:00 p. m.