La carta es de fusión y con personalidad: una torre de atún del Pacífico con arroz de sushi y guacamole, ceviche de mahi con mango y plátano crujiente, lomito marinado en café y cacao, costillas de cerdo con chimichurri argentino y una hamburguesa de res Angus y cerdo que se come sin cubiertos. Lo que más se repite es la carta de vinos: amplia y con buenas uvas, como el nombre promete, y hay quien la elige solo por eso.
Está en pleno Jacó, dentro del Jaco Walk sobre la Av. Pastor Díaz, con un ambiente tranquilo y acogedor donde el arte, la música y la decoración forman parte de la velada. Atiende todos los días de 5:00 p. m. a 10:00 p. m. y admite reservas. No es barato, pero tampoco excesivo para lo que ofrece, y quienes lo conocen lo recomiendan para una buena noche.