Ariel y su equipo —con Daren y Jesús en algunos relatos— son lo que más se repite: pacientes, profesionales y de los que te hacen sentir seguro en el mar, tanto para una primera lección como para afinar la técnica. Hay quien les confía a sus hijos desde hace años, quien llevó a un niño de 6 años a un día de surf y playa y quien describe a Ariel como un profe de «olología»: lee las olas como un libro y sabe dónde encontrarlas para sus alumnos, con flexibilidad para elegir la playa y la hora justa.
Las tablas son de buena calidad y de buen precio, y cambiarlas por otra medida cuando las olas cambian no es problema: alguien pasó de una 6'1 a una 5' a los dos días sin inconvenientes, y le dejaron llevarse la tabla y pagar durante la sesión. El ambiente es relajado y familiar, y la escuela queda en Playa Hermosa, 20 metros al norte de la plaza de fútbol.
Clases de surf con instrucción profesional adaptada a su nivel, en Playa Hermosa. Instructores certificados, equipo incluido y clases para todos los niveles.