La langosta es lo que hace ruido en Hicaco: quien la pidió la cuenta entre las mejores que comió en Jacó, y el servicio estaba tan pendiente que no dejaban vacía la copa de vino. El arroz con camarones sale delicioso, y el salmón y la sangría también se llevan elogios; el ceviche, en cambio, le pareció regular a una persona.
Conviene mirar el menú antes de sentarse: los precios son altos para la zona, a alguien le parecieron pequeñas las porciones y a otra persona la música ambiente le sonó demasiado fuerte. Con toda la familia a la mesa, vale hacer cuentas. Queda en Plaza Jacó, en el centro de Jacó.