Lo que una mesa recomienda sin dudar es el aguacate relleno de tartar de atún; el dorado con vegetales también salió bien sazonado y en su punto. La carta es de fusión —pastas, cortes, mariscos, carpaccios, tartares y ceviches—, con una sección vegana y sin lactosa, y los desayunos de El Cafecito empiezan temprano, con paninis y gallo pinto. Las margaritas a US$2, a cualquier hora, son la firma de la casa, y las bebidas salen bien preparadas. Ojo con el sin gluten: lo que la carta marca como tal son los platos veganos, y quien no es vegano tiene pocas opciones.
Hay dos ambientes: un salón con aire acondicionado y luces suaves, y una terraza cubierta sobre la Av. Pastor Díaz, en Jacó, con música en vivo viernes, sábado y domingo desde las 8 p. m. y mascotas bienvenidas. Los meseros reciben elogios por amables y atentos. Los precios de la carta principal no incluyen el 13 % de impuestos ni el 10 % de servicio; un cliente del desayuno los compara con los del Gran Área Metropolitana.