Lo que se pide: el pargo, que llega fresco y en su punto —en la carta es entero frito en salsa caribeña, de 600 a 800 gramos y con precio según el tamaño—, y los mariscos, que son la especialidad de la casa. Las bebidas son de lo más alto del servicio, con margaritas que ya tienen sus fans.
Está frente a la playa, en Calle Bohío, 100 metros al sur de Álamo, con vista al mar, mesas de madera cómodas y amplias, parqueo y un ambiente tranquilo. Sirve igual para un almuerzo en familia que para ver el atardecer y quedarse a cenar, y la atención es de lo que más se destaca. Abre todos los días de 11:00 a 22:00 en Jacó, con platos fuertes de ₡6.500 a ₡17.500.
Para dejar tu reseña necesitás iniciar sesión o crear una cuenta gratis.