Soda Garabito es una soda de las de siempre: se pide en la caja, se hace fila a la hora de almuerzo y no atienden en la mesa, pero a cambio los platos vienen abundantes y los precios son de los más bajos de Jacó. Lo que hay que pedir es el casado —arroz, frijoles, ensalada y maduro, con costilla, chicharrones, carne mechada, camarones o filete de tilapia—; a una visita le hicieron el pescado al momento y le pareció una delicia. Para la mañana hay gallo pinto con dos acompañamientos a escoger (queso, huevo, natilla, yuca frita), y a cualquier hora, olla de carne, hamburguesas, café y refrescos naturales.
El ambiente es de soda: mucha gente, mesas de madera, un salón abierto y comida casera para ir a comer sin vueltas, sola o en familia. Hay parqueo propio y acceso para silla de ruedas, y abre todos los días de 6:00 a. m. a 9:00 p. m. en Jacó. Los casados rondan los ₡4.000 y los desayunos arrancan en ₡2.500; el plato del día cambia según lo que prepare la cocina, así que conviene preguntar qué hay hoy.