Entre lo que más se nombra de Zelva están el carpaccio de pulpo, las costillas Wagyu y el pan que llega a la mesa apenas uno se sienta. La carta gira alrededor de la parrilla, con Tomahawk, Ribeye Cab Prime, Picanha y Rack de Cordero, todos con chimichurri y un acompañamiento a elegir, y también hay ostras, vieiras, ravioli y una hamburguesa Wagyu. Las porciones salen generosas.
El salón es elegante, de luces cálidas y mesas de madera, y el ambiente es tranquilo, más de cena para vestirse bien que de plan de playa. Tiene un jardín amplio con área de juegos para niños, así que también funciona con familia o grupos. El servicio es atento y los precios se sienten acordes a lo que se recibe. Queda 800 metros al sur de la Municipalidad de Garabito, en Jacó, y abre todos los días de 5 a 10 p. m.; las reservas van por WhatsApp.
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